jueves, enero 22, 2009

numero 135: Buscando trabajo II

Suerte que este post lo pongo cuando ya han pasado unos días después de los hechos que voy a relatar, porque sino lo escribiría en letras tan grandes que no cabrían en la pantalla (y algunas tan malsonantes que os escandalizarían).

El miércoles pasado recibí una llamada de un hombre que hacía una revista y buscaba un maquetador. Me pidió que le enviara por e-mail una muestra de lo que hacía. Se lo envío. Y no contesta. Cuando ya no esperaba respuesta, me llama el lunes por la mañana para vernos y hacer una prueba. Preparo la bolsa y salgo pitando. Llego a la oficina media hora después de que él me haya llamado. Me enseña lo que hace, revistas antiguas, veo que es un diseño sencillo, bastante asequible. Me pide que haga una sección de la revista (dos páginas). Hago algo bastante similar a lo que había antes, sin complicarme demasiado pero dejándolo bonito. Después de dos horas, al tío no le acaba de convencer y dice: “Te preparo un boceto y vuelves por la tarde”. De puta madre, dos horas a tomar por culo.

Vuelvo por la tarde, y el tío tiene preparado algo bastante decente. Empiezo a hacerlo. Me pide que haga recorte del perfil de una foto (lo cual me lleva un rato) Entretanto, el tío me molesta (“mira que foto más chula”, “yo tengo un hijo que...”, ”Ayúdame, no puedo abrir este archivo”). Al cabo de un rato se sienta a mi lado y empieza a hacerme modificaciones: “esto más pequeño, aquí menos texto, quita destacados” (yo pensaba que los destacados iban todos, pero se ve que no, que por poderes telepáticos tenía que deducir que se podían quitar). Resumiendo, que después de tres horas (cinco, si sumamos las de la tarde), recibí un correo (ni se dignó a llamar) en el que dice (con un grado de educación mínimo) que no correspondo al perfil.

En fin, de capullos está el mundo lleno. Y de gilipollas como yo, más.

Escuchando - La casa azul: "El momento más feliz"

1 comentario:

Anna dijo...

Ja saps que jo li hauria enviat un mail de resposta, o millor, l'hauria trucat